Disfrutamos como unos posesos de la fauna y de los habitantes de las islas, afables hasta extremos insospechados.
Entre los pajarines que más fotografiamos, estaban los frailecillos, Fratercula arctica, que los locales llamaban puffins.
Son pequeñitos, graciosos (sobre todo cuando están en la madriguera y los oyes como gruñen), y enormemente fotogénicos.
Aquí os dejo una muestra de ello, tomada en Fair Isle.
