miércoles, 22 de octubre de 2008

Xorroxin, Baztan


Se trata de un lugar con encanto, que las guías de turismo de los periódicos han sobreexplotado, para pasar de ser un rincón mágico a un lugar que en épocas es una auténtica romería.
Cuando necesitabamos evadirnos de todo, sabíamos que allí estaba.
Ahora, cada vez que vamos siempre hay alguien.
Los menos, disfrutan de la paz que emana el lugar y del murmullo de la cascada que en época de lluvias se convierte en estruendo.
La mayoría, llega con zapatos, jurando en arameo porque han pisado una mierda de vaca, con unos niños que sacuden y arramplan con todo lo que ven, con gritos, chillos...
La paz se va al garete, y lo peor; queda la huella del ser humano porque no puede ser de otra manera (somos destructivos por naturaleza).
Pañuelos de papel, bolsas de patatas, latas de refrescos.... Además, resulta que todo queda pisoteado, y al ser lugares tan húmedos, aquello queda completamente prensado por lo que se puede adivinar perfectamente el camino que ha seguido la gente...
En fin. Una pena.
Qué más quisiera que pudieramos reflexionar de nuestras actitudes... Desgraciadamente, muchos de los que tienen que reflexionar NUNCA leeran esto ni otros mensajes similares que hay en la red...